Un carrusel, cinco canales: qué cambia en cada red
El mismo carrusel aprobado rebota por un motivo distinto en Instagram, Facebook, Telegram, email y WhatsApp. Los límites que importan, por qué conviene copiarlos del publicador con un test que vigile la copia, y por qué nada se recorta en silencio.
También en: English
Tienes un carrusel aprobado y lo quieres en Instagram, Facebook, Telegram, un email y el estado de WhatsApp. Es la misma pieza, pero cada canal la rebota por algo distinto, y el rebote casi nunca llega cuando estás mirando: llega cuando corre el publicador programado, a la madrugada.
Lo que cambia en cada canal
- Instagram: carrusel de 2 a 10 imágenes y hasta 2200 caracteres. Los links no son clicables: en el caption no sirven, van en la bio o en una historia.
- Facebook: una card elegida y el texto con el link, que ahí sí es clicable.
- Telegram: dos topes distintos. Un texto llega a 4096 caracteres, pero con imagen manda el caption: 1024. El mismo texto que entra solo no entra con foto.
- Email: asunto y HTML con las cards como imágenes. Sale como borrador; lo manda una persona.
- WhatsApp: no hay API de estados ni difusión. Se prepara un paquete (las cards y un texto corto) para subir a mano como estado desde el teléfono.
Los límites no se escriben a ojo
Quien decide si una pieza sale es el publicador, que la valida antes de mandarla. Si la herramienta donde la armas deja pasar algo que el publicador rechaza, el error aparece tarde y lejos de donde se podía corregir.
Escribir los topes de memoria en la herramienta es lo que se desincroniza. Lo que funciona es tratar esa lista como copia de la del publicador y ponerle un test que las compare campo por campo. Para saber si el test vigila de verdad, rómpelo: cambiar el caption de Telegram de 1024 a 2048 en la copia tiene que ponerlo en rojo:
telegram.maxCaptionLength: la copia dice 2048 y el backend 1024
Si el original no está a mano, el cotejo no pasa en verde por las dudas: se saltea y lo dice.
Si dos sistemas tienen que acordar un límite, que uno sea copia del otro y un test lo compruebe.
Nada se recorta en silencio
La otra tentación es recortar: si el caption pasa de 1024, cortarlo y seguir. Eso publica una frase partida con tu marca.
En vez de eso, cada variante vuelve con ok: false y el motivo escrito. Un
caption de 1025 caracteres para Telegram vuelve sin recortar, con «acepta
hasta 1024 caracteres de caption y el texto tiene 1025 — acortalo». Once cards
para Instagram vuelven con «acepta hasta 10 imágenes y hay 11 cards aprobadas».
El problema se corrige en la pantalla, antes de encolar, y no en el log del
publicador.
Las reglas de cada red se aprenden cuando algo rebota. Escríbelas una vez, en el lugar que decide, y deja que un test avise el día que la copia deje de coincidir.
¿Tienes un caso donde quieres ver esto andando? Cuéntanos qué hace tu negocio y lo armamos sobre tu material.